La decisión típica: “con núcleos basta”
Cuando hay dudas de espesores o estructura, la decisión típica suele ser: “sacamos núcleos y ya”.
El problema: un núcleo te dice mucho… pero solo de ese punto. Si el tramo es largo o variable, puedes terminar tomando decisiones con un “promedio” que no representa la realidad. Ahí es donde el GPR (radar de penetración) suele ser el acelerador: te ayuda a ver continuidad y variación sin abrir el pavimento cada 200 metros.
La clave es usarlo bien: saber qué sí puede concluir, qué no, y cuándo conviene combinarlo con otras pruebas.
Qué es el GPR (radar de penetración) en pavimentos
El GPR es un método no destructivo que emite ondas electromagnéticas y registra reflexiones asociadas a cambios en propiedades del material. En pavimentos se usa principalmente para estimación de espesores por capas y para identificar elementos/objetos o cambios/anomalías del subsuelo.
En aplicaciones de pavimento, FHWA describe su uso para estimar espesores de capas (base, subbase, subrasante) y resume prácticas de adquisición/procesamiento e interpretación en su guía de GPR para pavimentos.

Aire-acoplado vs. suelo-acoplado
En la práctica verás dos enfoques:
- Aire-acoplado (air-coupled): rápido, a velocidad de tráfico; útil como “escaneo” continuo para ubicar zonas donde conviene profundizar.
- Suelo-acoplado (ground-coupled): más cercano al pavimento, más controlado; suele mejorar resolución en ciertos casos (pero es más lento).
Ojo: FHWA advierte que los sistemas aire-acoplados no deben usarse como base para determinar profundidades de defectos (sirven más como escaneo/indicio), y que operación/interpretación requieren personal con experiencia.
Caso hipotético: 12 km, espesores dudosos y cero margen para “adivinar”
Imagina esto:
- Tramo de 12 km con historial de “recapeteos” sin as-built confiable.
- Se observan fallas puntuales y hay presión por definir intervención.
- El presupuesto solo alcanza para un número limitado de núcleos/sondeos.
Decisión típica: núcleos cada X metros y “promediar”.
Riesgo: que el espesor real varíe mucho y la intervención quede mal dimensionada (ni costo-efectiva, ni durable).
Enfoque más robusto:
- GPR para mapear variación de espesores y localizar “zonas raras”.
- Núcleos puntuales para calibrar la interpretación y verificar materiales.
- Si se requiere capacidad estructural, FWD para completar el diagnóstico.

Qué sí detecta el GPR (radar de penetración) en pavimentos
1) Variaciones de espesor por capas (con calibración)
Este es el “fuerte” del GPR (radar de penetración) en pavimentos: estimar espesor (y su variación) a lo largo del tramo. La clave es la palabra calibración: normalmente se valida con núcleos puntuales para asegurar que el modelo de interpretación corresponde al material real.
FHWA incluye ejemplos de cómo se identifican capas en B-scans y cómo se determina espesor a partir del tiempo de viaje de la señal.
2) Elementos/objetos (acero, pasadores/dowels, etc.)
En pavimentos rígidos o con refuerzo, el GPR (radar de penetración) puede ubicar elementos metálicos que suelen aparecer como firmas claras en la señal (útil para ver ubicación/consistencia de elementos, no para “calificar” por sí solo la condición estructural).
FHWA describe cómo el refuerzo/elementos aparecen en los escaneos y también advierte que el acero puede limitar penetración (limitación importante).
3) Anomalías y cambios de material (como indicio, no sentencia)
El GPR (radar de penetración) puede mostrar cambios asociados a humedad, vacíos o cambios de material… pero aquí debes ser cuidadoso: muchas “anomalías” requieren confirmación con pruebas complementarias (núcleos, sondeos, drenaje, etc.). Es valioso para dirigir la investigación, no siempre para cerrar el dictamen por sí solo.
¿Cómo elegir el tipo de estudio vial para obras ideal en tu proyecto?
Señales de alerta: cuándo el GPR (radar de penetración) te ahorra costo y riesgo
Si aparece 1 o más de estas señales, el GPR (radar de penetración) suele ser buena inversión:
- No hay as-built confiable y sospechas de múltiples capas o recapeteos irregulares.
- El tramo es largo y variable: núcleos “espaciados” podrían perder zonas críticas.
- Necesitas identificar cambios de espesor para dimensionar una intervención (no quieres diseñar con “promedios”).
- Hay fallas localizadas que sugieren heterogeneidad (zonas “buenas” y “malas” mezcladas).
- Quieres planear núcleos/sondeos de forma inteligente (menos puntos, más información).
Qué sí concluye / qué no concluye
Para evitar expectativas irreales:
Sí concluye (bien aplicado)
- Variación de espesores por capas (con calibración).
- Ubicación/consistencia de elementos metálicos (p.ej., pasadores).
- Identificación de zonas “diferentes” para dirigir muestreo (indicios/anomalías).
No concluye (por sí solo)
- “Capacidad estructural” o vida remanente (para eso necesitas otras mediciones, p.ej. FWD).
- Profundidad confiable de “defectos” usando aire-acoplado como única base.
- Diagnóstico causal definitivo sin validación (núcleos/sondeos cuando corresponde).
Checklist rápido para pedir/validar un levantamiento GPR
Antes de contratar o aceptar un reporte, valida:
- Objetivo claro: espesores, localización de elementos, detección de anomalías, etc.
- Tipo de sistema (aire o suelo-acoplado) y justificación.
- Plan de calibración con núcleos/sondeos (cuántos, dónde, por qué).
- Georreferenciación/segmentación: resultados ubicables por tramo/carril.
- Procesamiento e interpretación por personal con experiencia (no “automático”).
- Limitaciones declaradas (refuerzo, sales, interferencia electromagnética, etc.).
- Entregables accionables: mapas/tablas de espesor, zonas de interés, y recomendaciones de verificación.
Si quieres una referencia técnica adicional con contexto de cómo se ha usado GPR (radar de penetración) en secciones de pavimento y cómo se manejan interpretaciones de espesor, puedes consultar el reporte FHWA LTPP (capítulo de mediciones GPR).
El GPR no reemplaza todas las pruebas: reemplaza incertidumbre por continuidad. Bien usado, reduce el riesgo de diseñar “a ciegas” con pocos puntos y te ayuda a decidir mejor dónde abrir, dónde reforzar y dónde no gastar de más.
Comparte con tu equipo este marco de “qué sí / qué no” para alinear expectativas antes de contratar o interpretar GPR (radar de penetración).
