Mito a romper sobre el FWD (deflectómetro de impacto): qué NO te dice
Es una frase común: “Hazme un FWD y ya con eso sabemos qué hacer.” El problema es que el FWD no es una bola de cristal.
Un FWD mide deflexiones (deformación vertical en la superficie) bajo una carga de impulso, registrando la respuesta en el eje de carga y a distancias radiales. Eso lo vuelve muy útil para entender “cómo se comporta” estructuralmente un tramo… pero no para adivinar soluciones.
Lo que no hace por sí solo:
- decirte el espesor exacto de cada capa,
- entregarte “la solución” automáticamente,
- reemplazar un diagnóstico bien planteado.
Lo que sí hace muy bien, si se ejecuta con buena calidad de dato, es reducir incertidumbre estructural y ayudarte a decidir si un tramo está para preservación o ya exige rehabilitación, y dónde conviene profundizar el estudio.

Qué es un FWD (deflectómetro de impacto) y qué mide realmente
En términos prácticos, el FWD aplica un impulso (carga dinámica) mediante una masa que impacta sobre una placa apoyada en el pavimento, y mide la deflexión en el punto de carga y en sensores colocados a diferentes distancias.
Si lo que buscas es una referencia técnica operativa (cómo medir, qué cuidar, cómo documentarlo), consulta el Manual LTPP de mediciones FWD.
Qué es la “cuenca de deflexiones”
La cuenca es la forma que describen las deflexiones desde el centro (bajo la placa) hacia los sensores más alejados.
Pensarla como “forma” (no solo como un número) ayuda a evitar conclusiones simplistas, porque una cuenca puede verse “más profunda”, “más extendida” o “más variable” según la rigidez del sistema y las condiciones del tramo.
Para profundizar en interpretación y recomendaciones de medición/análisis, la Guía FHWA-HRT-16-011 es una referencia muy completa.
Para qué sirve en diagnóstico y gestión
Usado con criterio, el FWD (deflectómetro de impacto) aporta valor para:
- Evaluación estructural no destructiva (screening y soporte a decisiones).
- Identificar tramos con respuesta débil o muy variable (riesgo e incertidumbre).
- Justificar dónde hace sentido pasar de preservación a rehabilitación (cuando el comportamiento estructural ya no acompaña).
Clave: el FWD no “reemplaza” condición superficial (visual) ni desempeño funcional. Lo que hace es añadir la capa estructural al criterio de decisión.
También puede interesarte nuestro artículo: ¿Por qué son clave los estudios de defletometría?
Cómo se hace una campaña FWD (paso a paso)
1) Define el objetivo (esto cambia todo)
Antes de medir, define:
- ¿Quieres priorizar a nivel red (screening) o diseñar una rehabilitación a nivel proyecto?
- ¿Buscas comparar tramos, detectar banderas estructurales o validar una hipótesis?
Si el objetivo es red, se privilegia cobertura y consistencia. Si es proyecto, se requiere mayor densidad de medición y control de variables.
2) Segmenta y selecciona puntos
El error típico es medir “al azar” y después intentar sacar conclusiones finas.
Segmenta por homogeneidad (estructura, jerarquía, drenaje, intervenciones previas, tránsito si existe) y define puntos representativos por segmento. Registra ubicaciones para poder repetir campañas y comparar.
3) Calibración y trazabilidad: si esto falla, todo se contamina
La calibración es crítica porque la prueba depende de la carga aplicada y de la precisión de los sensores.
Si tu medición no es trazable (qué equipo, qué calibración, qué configuración, qué fecha, qué ruta, qué incidencias), tus conclusiones quedan débiles aunque “se vean bien” en una tabla.
El Manual LTPP de mediciones FWD trae lineamientos y prácticas para sostener esa trazabilidad.
4) Toma de datos: controla lo controlable
Aunque el FWD (deflectómetro de impacto) sea una prueba rápida, hay factores que debes controlar o, como mínimo, registrar:
- patrón de medición consistente,
- condiciones relevantes (temperatura, observaciones de humedad, anomalías visibles),
- consistencia de niveles de carga,
- bitácora de incidencias.
5) Revisión y limpieza de datos (antes de “interpretar”)
Antes de hablar de “capas” o “soluciones”, valida:
- outliers por punto,
- coherencia dentro del segmento,
- variabilidad excesiva (posible mala segmentación o condiciones no homogéneas).

Cómo leer la cuenca de deflexiones (interpretación práctica)
Sin entrar todavía a modelos complejos, extrae valor con estas preguntas:
A) ¿Qué tan alta es la deflexión cerca del eje de carga?
La deflexión bajo la carga (centro) suele ser una alerta del nivel de respuesta del sistema. Si es alta vs lo típico de tu red, no significa automáticamente “rehabilitar”, pero sí que conviene investigar.
B) ¿Cómo es la forma de la cuenca?
La forma (qué tan rápido cae la deflexión al alejarte del centro) da pistas sobre rigidez relativa y distribución de esfuerzos.
Si quieres un marco más técnico para lectura e interpretación, apóyate en la Guía FHWA-HRT-16-011.
C) ¿Qué tan variable es dentro del mismo tramo?
Si dentro de un segmento “homogéneo” hay respuestas muy distintas, suele indicar:
- segmentación deficiente,
- soporte/humedad variable,
- transiciones estructurales,
- reparaciones puntuales previas.
Checklist de calidad del dato (para no decidir con datos débiles)
Antes de medir
- Equipo con calibración vigente y trazabilidad documentada.
- Objetivo definido (red vs proyecto) y segmentación lógica.
- Ubicación/puntos registrados para repetibilidad.
Durante la medición
- Patrón consistente de medición (no improvisado).
- Condiciones registradas (temperatura/observaciones).
- Niveles de carga estables y dentro del rango planeado.
Después (validación mínima)
- Revisión de outliers y coherencia por segmento.
- Bitácora completa (equipo, operador, fecha, ruta, incidencias).
Qué sí concluye y qué no concluye
Qué sí concluye (si el dato es confiable)
- Comparación entre segmentos: qué tramos se comportan más “débiles” o más “firmes”.
- Banderas estructurales: dónde conviene profundizar estudio o preparar rehabilitación.
- Variabilidad (riesgo): dónde la incertidumbre es alta y hay que refinar segmentación/diagnóstico.
Qué no concluye (sin información complementaria)
- No entrega “el espesor exacto” de capas sin contexto/validación.
- No define “la solución exacta” sin condición superficial, drenaje, tránsito, objetivos y restricciones.
- No explica por sí solo la causa raíz (humedad, materiales, ejecución) sin verificación adicional.
¿cómo usar FWD (Deflectómetro de impacto) para priorizar presupuesto?
Una forma responsable (y efectiva) de usar el FWD en gestión es:
- Condición funcional/superficial (por ejemplo, IRI/PCI) para entender “qué pasa”.
- FWD (deflectómetro de impacto) selectivo en tramos críticos o con dudas estructurales para entender “qué tan comprometido está”.
- Decisión: preservar cuando aún sostiene, rehabilitar cuando el comportamiento estructural ya no acompaña.
Agenda un diagnóstico y definimos el diseño de campaña (objetivo, segmentación, patrón de prueba) y el criterio de interpretación más útil para tu red.
